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Luis María
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Y 125 años después está de plena actualidad. El paulatino empobrecimiento de la población occidental, asumido ya hasta por las grandes multinacionales, que preparan productos ad hoc para pobres, los ha devuelto de nuevo a la palestra. A todos nos gusta comprar al mejor precio, buscar y encontrar las mejores ofertas, e, incluso, presumir del hallazgo de los mejores chollos. Pero me parece que lo que tenemos encima es otra cosa. Me da la sensación de que nadie va a sacar pecho mientras le enseña a sus amigos todos los cupones y vales descuento que lleva en la cartera para intentar llenar la cesta de la compra.
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